Cocijo

Culto al rayo, al agua, a la cosecha, al maíz y a la tierra.

Cult of Lightning, water, the harvest, corn and the earth.

Sabino Guisu

Cocijo para los zapotecas representaba al “rayo” dios de la lluvia. Perteneciente a los dioses más importantes del panteón zapoteco, así como en la mayor parte de los pueblos mesoamericanos, Cocijo, Lociyo, Logio, Gozio. Las atribuciones de esta divinidad son múltiples y muy variadas, considerado como deidad del rayo, e indirectamente, de las tormentas y del agua.

Dentro de la perspectiva etnohistórica, Cocijo está estrechamente vinculado con el culto al agua, al maíz e incluso a la tierra. Tanto en la iconografía arqueológica como en referencias en fuentes coloniales es posible identificar su continuidad como dios regente de los fenómenos pluviales y la agricultura. En el presente, dentro de la ritualidad agrícola de muchas comunidades zapotecas de la parte sur de Oaxaca, al rayo se le concibe aún como la entidad sagrada generadora de la lluvia, la fertilidad y el crecimiento del maíz y los demás cultivos. Las peticiones y ofrendas que se hacían en los momentos importantes del ciclo ritual agrícola –petición de lluvia, siembra, bendición de la milpa y cosecha– eran dirigidas a esta entidad.

For the Zapotec, Cocijo represents the “lightning bolt,” god of rain. He is one of the most important gods of the Zapotec pantheon, as well as those of most Mesoamerican peoples. Cocijo, Lociyo, Logio, Gozio. Considered the deity of lightning and, indirectly, of storms and water, his divine attributes are many and varied.

Within an ethnohistoric perspective, Cocijo is closely linked to the cult of water, corn, and even the earth. Both in archeological iconography and in references to other colonial sources, it is possible to identify his continuity as the ruling god of rain phenomena and agriculture. At present, within the agricultural rituals of many Zapotec communities in the southern part of Oaxaca, lightning is still conceived as the sacred entity that generates rain, fertility, and the growth of corn and other crops. Petitions and offerings made at important moments of the agricultural ritual cycle—prayers for rain, sowing, the blessing of the milpa cornfield, and the harvest—were directed to this entity.


SABINO GUISU

Sabino Guisu (Juchitán, 1986) es un artista originario de Juchitán de Zaragoza, cerca de la costa del Pacífico de Oaxaca. En su juventud estudió y trabajó en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), inspirándose del trabajo de los artistas consagrados y de la colección en su biblioteca. Recibió la mentoría del maestro Francisco Toledo, con quien colaboró y exhibió en numerosas ocasiones.

​Desde sus primeros retratos y cráneos creados con humo, hasta sus trabajos más recientes (textiles de lana en relieve y esculturas en madera al horno) Sabino mantiene el uso de materiales orgánicos en su trabajo. Descendiente de una familia ligada a la tradición del arte y la alfarería, Guisu (que en Zapoteco significa Alfarero), es conocido por el uso de humo en su obra.

El artista utiliza la humareda que desprende el fuego para plasmar imágenes que resultan en capas que traslucen vislumbrando retratos, escenas y paisajes. Además, Sabino experimenta con numerosos materiales como miel, abejas, hongos, lana, madera, plata, piedra e incluso neón. Su obra es un camino que recorre la historia del hombre, desde los primeros vestigios impresos con cenizas sobre las cavernas, hasta el uso de los materiales antiguos en la exploración actual de nuevas técnicas para la producción de un objeto artístico.

​El trabajo de Sabino Guisu, ofrece una visión de transculturación y ruptura espiritual que existe entre el individuo y su entorno, logrando una profunda reflexión personal. Los patrones geométricos encontrados en las ruinas de pirámides mexicanas, aparecen con regularidad en su trabajo, la muerte y el azar son temas a los que siempre regresa.

Sabino Guisu (Juchitán, 1986) is an artist originally from Juchitán de Zaragoza, near the Pacific Coast of Oaxaca. In his youth he studied and worked at the Oaxaca Institute of Graphic Arts (IAGO), drawing inspiration from the work of established artists and its library collection. He was mentored by the master Francisco Toledo, with whom he has collaborated and exhibited on numerous occasions.

From his early portraits and skulls created with smoke to his most recent works —wool-relief textiles and kiln-fired wood sculptures—Sabino maintains the use of organic materials in his work.

He descends from the Guisu family—which in Zapotec means potter—a family linked to the traditions of art and pottery, and known for the use of smoke in their work.

The artist uses the smoke given off by the fire to capture images that result in layers which reveal glimpses of portraits, scenes, and landscapes. He experiments with many materials such as honey, bees, mushrooms, wool, wood, silver, stone, and even neon.

His work is a path tracing the history of mankind, from the first vestiges made with ash in caves, to the use of ancient materials in current explorations of new techniques for the production of an artistic object.

Sabino Guisu’s work offers a vision of the transculturation and spiritual rupture that exists within the individual and their surroundings, achieving a deep personal reflection.

The geometric patterns found in the ruins of Mexican pyramids regularly appear in his work; death and chance are themes he keeps returning to.